En comparación con las coloridas naturalezas muertas de Verster, este retrato oscuro parece sombrío y rígido. Representa a Helene Kröller-Müller con un vestido negro y una mirada seria, incluso un poco triste. El collar de perlas, el cuello y el rostro de Helene revelan la atención de Verster por el detalle. Más tarde, Helene escribió que mientras posaba para el retrato se sumergía en profundos pensamientos y a veces se sentía como en una “noche de insomnio”: “Estoy atormentada y afligida, pero sentada en mi escritorio estoy tranquila, e incluso más tranquila con Verster”. En este retrato, el pintor ha conseguido representar meticulosamente el estado de ánimo de Helene.
Pulse A si desea más información sobre Verster, B si desea más información sobre el retrato o C si desea información sobre Helene Kröller-Müller y Floris Verster.